Valores

Integridad, proactividad y vocación de servicio. Son nuestros principios rectores que, transversalmente, nos inspiran en el desempeño de nuestros cometidos, en la toma de decisiones, evaluaciones y orientan nuestros programas.

Así podemos establecer que son necesarios unos principios rectores, que de manera transversal, nos inspiren en el desempeño de nuestros cometidos y orienten nuestros programas. En pro de una fácil comprensión, hemos estipulado tres valores clave: integridad, proactividad y vocación de servicio, y sus comportamientos subsiguientes, que pasamos a describir en detalle:

Integridad

Entendemos la integridad como la capacidad de actuar en consonancia con lo que se dice y se considera importante. Consiste en actuar conforme a las normas éticas y sociales, manteniendo relaciones profesionales basadas en la transparencia.

Manifiesto de integridad y comportamiento:

  • Con honestidad, contando las cosas tal y como son, sin dobleces, de forma transparente. Sólo promete aquello que puede cumplir y no participa en beneficios o ventajas personales que puedan influir en el correcto desarrollo de las relaciones y soluciones en las que (conceptos presentes: transparente, respetuoso, sincero y honrado).
  • Con coherencia, entre lo que dice y lo que Coherente con el proyecto que representa y su función, así como respetuoso en los actos que realiza.
  • Con equidad, buscando un trato igualitario en nuestro desempeño y un equilibrio en base a lo que es justo, más allá que una mera cuestión de proporcionalidad.
  • En consonancia con la organización y sus principios y valores, teniendo siempre presente hacia dónde vamos y qué buscamos (orientados a la visión-aspiración y a la misión definidas).
  • Con compromiso, orientando todas nuestras acciones y actividades a lograr aumentar nuestra identificación con la sociedad. Estar orgulloso de ser quienes somos y de pertenecer al ámbito territorial y sectorial en el que actuamos. (conceptos presentes: rigurosos, tenaces, implicados, leales, generadores de confianza y resiliencia)

Con responsabilidad, actuando con rigor y cumpliendo con los compromisos que adquirimos con los distintos colectivos con los que nos relacionamos, ya sean clientes internos y externos, otras entidades, colaboradores … (conceptos presentes: profesional, coherencia, consecuente y responsabilidad social).

Proactividad

Por proactividad entendemos la actitud de tomar el control de una situación y tomar decisiones diagnosticando contextos y entornos correctamente, intentando anticiparnos a los acontecimientos para buscar soluciones apropiadas y sostenibles.

Demostraremos carácter proactivo cuando actuemos:

  • De manera eficaz, de modo que alcance los objetivos propuestos desde la organización, ya sean los objetivos individuales relativos a sus actividades  específicas,  como los objetivos estratégicos en
  • Alineados con la misión y visión de la organización, coadyuvando con su actuación al cumplimiento de la misión y facilitando el acercamiento a la visión.
  • Con eficiencia, logrando las metas con el menor consumo de medios, máxime en el contexto altamente competitivo en el que se desenvuelven las organizaciones prestadoras de servicios, y en el que principios como el equilibrio presupuestario y la responsabilidad en el manejo apropiado de sus presupuestos son
  • Buscando su mejora continua, mostrando interés por incrementar las capacidades de sus personas y equipos para que éstas se integren en las capacidades de la organización, repercutiendo en un reforzamiento de la misma.
  • Compromiso con el trabajo en equipo y en red, a la búsqueda de una mayor eficiencia en el uso de los recursos, mejora continua, implicación y orgullo de pertenencia.
  • Mostrando una actitud innovadora más allá de los meros requerimientos formales, para aportar de este modo, propuestas novedosas que supongan un valor añadido a la organización, sus procesos y retorno a la sociedad.
  • De manera flexible, mostrando capacidad de adaptación a los requerimientos coyunturales o a los procesos de cambio estructurales, con el fin de dotar a la propia organización de flexibilidad.
  • En concordancia con lo anterior, debe hacer gala de una capacidad de resiliencia soportando las circunstancias adversas y ayudando a la organización a superar aquellas coyunturas que pudieran ponerla en peligro con el fin de permanecer en el
  • Con determinación, máxime en aquellos espacios en los que realmente tiene capacidad de decisión, de cuyo acierto dependerá el buen servicio y retorno de bienestar social.

Vocación de servicio

La vocación la entenderemos como un especial talento o disposición para la realización de una actividad, mientras que el servicio remite a la actitud de salir al encuentro de las necesidades del otro. De tal manera, afirmamos que la vocación de servicio consiste en orientar el propio talento hacia la satisfacción de necesidades sociales.

Demostraremos vocación de servicio cuando traslademos:

  • Un sincero compromiso con la sociedad que trasciende el enfoque de sus funciones como mero trabajo o profesión, para dotarlas de un valor ético que las justifique más allá de un planteamiento utilitarista y previsible.
  • Compromiso con las expectativas depositadas en la organización por los públicos objetivo, complementadores, empleados y otros ámbitos sociales en modo proactivo, adelantándonos a sus necesidades y requerimientos.
  • Empatía con el ciudadano, situándose en su lugar para entender sus necesidades tanto en su contenido como en su importancia, todo ello con el fin de provocar en él un sentimiento de cercanía.
  • Aun siendo una organización empática, se comporta con rigor en el desempeño de sus funciones, sin extralimitarse de lo permitido, aplicando la norma, y equilibrando los intereses del ciudadano con los generales dentro de sus posibilidades.

Todos estos principios y comportamientos que definen la integridad, proactividad y vocación de servicio tienen relación directa con la generación de confianza y con la percepción pública de nuestra organización, dependiendo muy mucho nuestra capacidad para lograr ser ejemplo ante el resto de la sociedad y sus ciudadanos.

Como herramienta de servicio del bienestar social, también debemos hacer gala de una sólida lealtad institucional, llevando a cabo una defensa equilibrada de la organización frente a los actores externos, así como un liderazgo social efectivo a la búsqueda de objetivos como referente y motor del desarrollo social.

En resumen, una iniciativa y organización como la que nos planteamos, con vocación de servicio, deberá actuar sirviendo de facto al ciudadano, de tal manera que le facilite en todo momento soluciones y beneficios en el ámbito de sus cometidos, siempre desde la buena fe, la lealtad institucional y velando por las alternativas más favorables para la sociedad y su bienestar.